Additional information
Rezando con los refugiados en Sri Lanka
01 mayo 2012

Más de 6.000 personas de 1.800 familias en estos centros aún tienen que ser liberadas, y la educación de los niños y las niñas ha sufrido un retroceso de tres a cinco años. (Servicio Jesuita a Refugiados)
Vavuniya, 1 de mayo de 2012 — La guerra de Sri Lanka terminó el 18 de mayo de 2009. Se calcula que más de 300.000 personas fueron desplazadas, y que lo perdieron todo durante el conflicto, y que entre 40.000 y 140.000 murieron sólo en la fase final de la guerra.

La guerra dejó 89.000 viudas en el norte y este de Sri Lanka. Los que escaparon de la muerte, unos 300.000, fueron recluidos en los "centros de bienestar" más cercanos. Una crisis humanitaria sin precedentes tuvo lugar en los centros. La presión insistente de la comunidad internacional obligó al gobierno a iniciar un proceso de liberación y reasentamiento de los desplazados desde septiembre de 2009 hasta ahora. Más de 6.000 personas de 1.800 familias que fueron encerradas en estos centros aún tienen que ser liberadas.

Las familias han perdido a quienes les sostenían;  y estos han quedado incapacitados o están detenidos. La pérdida de casas, de propiedades y de medios de subsistencia ha sido masiva. La mayoría de la gente lucha por mantener viva la lumbre del hogar. La educación de los niños ha sufrido un retroceso de tres a cinco años. Las amenazas a sus tierras, lengua y cultura y seguridad son numerosas. Sin embargo, la resiliencia de la gente y su inquebrantable fe en Dios les dan fuerzas en este 'éxodo.'

Joel Kulanayagam SJ, Servicio Jesuita a Refugiados Sri Lanka